La cuenca Mediterránea cuenta con una tradición milenaria de producción de alimentos variados, nutritivos, apetecibles y saludables.

Aunque presenta variaciones relacionadas con fronteras lingüísticas, étnicas o religiosas, existe una experiencia culinaria compartida.

El eje de la dieta Mediterránea lo constituyen:

1º- Alimentos ricos en fibra vegetal (verduras, legumbres, patatas, frutos secos, semillas, otros vegetales)

2º- El pan, pasta, cereales e integrales, fuente de hidratos de carbono, fibra, minerales, cinc y hierro.

3º- Abundante vitamina C, consumida de las frutas.

4º- El aceite de oliva es la base de los aliños y preparaciones (ácidos grasos monosaturados)

5º- Tiene mucha importancia el consumo de pescado azul y blanco. Sobre todo el pescado azul, rico en ácidos grasos (polinsaturados) y omega 3.

6º- El consumo de forma moderada de grasas animales (carnes rojas, embutidos, quesos grasos y lácteos) fuente de grasas saturadas. En su lugar se aconseja el uso de carnes blancas (pollo, pavo)

7º- También se incluye de forma moderada el consumo de vino y bebidas de baja graduación alcohólica.

RESUMEN    

Consumo alto de aceite de oliva

Consumo alto de cereales, especialmente pan.

Consumo alto de legumbres.

Consumo alto de hortalizas y frutas.

Consumo bajo de carnes, embutidos y derivados cárnicos.

Consumo bajo de productos lácteos enteros

Consumo moderado de vino y otras bebidas alcohólicas.

Consumo alto de pescados.


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